Freilichtmuseum

El proyecto se genera a partir de dos ideas fundamentales: La adaptación del nuevo edificio a la fuerte pendiente del terreno y la correcta disposición de los accesos, conexiones y recorridos en función de las características del lugar.

Todo el programa del nuevo edificio se distribuye siguiendo tres premisas muy claras:

1. Los espacios que necesitan una mayor apertura, luminosidad y vistas del entorno (es decir, el restaurante, las salas del restaurante, la terraza de la cerveza y el vestíbulo), se colocan orientadas hacia el Sur-Este, donde la luz es la más apropiada para este tipo de espacios y donde se encuentran las mejores vistas desde la parcela hacia el paisaje, llegando a poder verse incluso el lago cercano.

2. El espacio dedicado para las exposiciones se sitúa en la zona Norte, convenientemente separado de los salones del restaurante. Es el lugar más adecuado para este uso por varias razones:

A. La luz solar proveniente del Norte es la ideal para los espacios expositivos, al ser una luz difusa, constante y no directa.
B. La zona Norte de la parcela permite establecer una relación directa con el museo pedagógico que se creará en el edificio existente Starkerer Stadel a través de una plaza dinámica que conectará los dos edificios y donde podrán realizarse exposiciones al aire libre o talleres para niños.
C. La pare Norte es la parte de la parcela más cercana al recorrido existente al aire libre, por lo que el visitante podrá conectar fácilmente con ese recorrido inmediatamente después de terminar su visita a las exposiciones, sin necesidad de tener que volver a pasar por el vestíbulo.

3. Los espacios de servicio, los accesos del personal y los almacenes se disponen en la zona Oeste de la parcela. Este es el lugar perfecto para las salas con un carácter más cerrado que no necesitan tener grandes vistas del entorno pero sí una conexión muy directa con la carretera principal. De esta forma se pueden crear fácilmente las conexiones con los almacenes, el personal, la recepción de alimentos y la salida de basuras.

La forma exterior del edificio surge como respuesta directa a las condiciones del lugar y a las funciones de los espacios interiores.
El perímetro de la planta queda definido por la anchura del Starkerer Stadel, por el giro que produce la carretera y por las perforaciones que se generan para crear el espacio previo de la entrada y la terraza de la cerveza.
Las distintas alturas de la cubierta están determinadas por las necesidades específicas del espacio interior que cubren. De esta forma, la altura es mayor para marcar la entrada principal y en las zonas del vestíbulo, el restaurante y las exposiciones y menor en el resto, donde no es necesaria gran altura.
Las cubiertas inclinadas que proponemos hacen referencia a los edificios históricos que componen el museo, pero su peculiaridad permite que el nuevo edificio sea reconocible como un elemento representativo de la zona.

La fachada exterior de lamas verticales de madera es una pared al mismo tiempo cerrada y abierta, es piel y es masa, es valla y también es muro.
Los pequeños intervalos que separan los postes de madera, junto con la peculiar forma del edificio, lo harán parecer más sólido o más transparente, dependiendo de donde uno se sitúe.