Mercado Roquetas

Partimos de una premisa muy clara: solucionar la adaptación del antiguo mercado de abastos de Roquetas de Mar a las nuevas necesidades que se plantean, de la forma más sencilla, funcional y económica posible. Para lograrlo decidimos desde un primer momento realizar el mínimo de modificaciones posibles sobre el edificio original y eliminar todas las construcciones anexas que se han ido añadiendo a él a lo largo del tiempo. Apostamos por manifestar de una forma clara la rotundidad del volumen único, en el que alojamos la totalidad del programa requerido.

Para lograr la deseada sencillez organizativa, dividimos las funciones en 3 bandas que atraviesan el edificio longitudinalmente. Se conseguirá así una gran claridad espacial y programática, conservando la amplitud del espacio existente.

La banda central acoge la función principal de mercado, donde se incluyen los nuevos puestos de 30m2, fácilmente divisibles en módulos de 10m2. Es una banda abierta, con mucha luz natural, en continuidad con el espacio público y que funciona como una calle interior que atraviesa el edificio gracias a la apertura de prácticamente la totalidad de las fachadas SE y NO. La intención es conectar dos partes de la ciudad separadas actualmente por la presencia del edificio. La zona de mercado funcionará de esta manera como lugar de intercambio comercial y lugar de encuentro al mismo tiempo.

En la banda lateral vinculada a la fachada NE la eliminación de las edificaciones anexas nos permite realizar nuevas aperturas, asegurando así la conexión con el exterior y permitiendo los accesos necesarios para el programa que disponemos en esta zona (servicios municipales, vestuarios, almacenes, etc.)

La última de las bandas está vinculada a la fachada SO, en la que se mantiene el ritmo compositivo que supone una de las imágenes características del proyecto original. Ampliamos el tamaño de huecos alternos en ese alzado, permitiendo así conectar con una nueva zona exterior de terraza. En esta banda se sitúa un gran espacio polivalente que funcionará principalmente como gastrobar y al que se abren algunos de los puestos del mercado. Toda esta superficie se puede independizar fácilmente del resto del edificio y funcionar de forma autónoma albergando así cualquier otro tipo de evento que requiera de amplio aforo (desde catas, talleres de cocina o presentación de productos hasta eventos de carácter lúdico o cultural)

Se presta también especial atención a la relación del edificio con su entorno cercano, mediante plataformas conectadas con la ciudad a través de ligeras pendientes y nuevos espacios de vegetación y arbolado, entre los que se sitúan los diferentes accesos.

El edificio será energéticamente sostenible gracias a la reducción al máximo de los metros cúbicos que requieren de producción de calor o frío. La distribución del programa garantiza en todo momento la iluminación natural y la ventilación cruzada. El bajo impacto ambiental de la propuesta se conseguirá principalmente por el aprovechamiento del edificio tal y como es, reduciendo de esta forma la cantidad de nuevos materiales necesarios. También se disminuirá dicho impacto por el uso de materiales de construcción sostenibles y libres de emisiones tóxicas.
Para albergar las nuevas funciones proponemos utilizar cajas ligeras autoportantes de paneles contralaminados. La madera con sello FSC es un material sostenible y amable para el usuario que aportará calidez. Las celosías de las fachadas realizadas en este material ayudarán a mejorar el control térmico del interior.